A T  como base de las Constelaciones Familiares

Análisis Transaccional como base de las Constelaciones Familiares
Brigitte Champetier

¿Porqué es importante el Análisis Transaccional (A.T.) para la comprensión de las Nuevas Constelaciones Familiares?

AT es una teoría sobre la estructura de la persona y sobre sus relaciones con los demás, es clave y eficaz.

Bert Hellinger, se formó en AT entre otras muchas formaciones; es donde empezó a intuir el papel inconsciente de las generaciones anteriores en la vida de las personas. Y, empezó a intuir las Constelaciones.

AT es que nos hace ver de un modo sencillo el motor de nuestras actitudes en la vida cotidiana. Vemos, sentimos, sabemos... si estoy en el Adulto, en el Niño o en el Padre o perpetrador. Sé cómo descubrir en qué actitud estoy, sé cómo cambiar de actitud, de ánimo. Nos va a explicar también, cómo en las relaciones la respuesta del otro está inducida por mi actitud.

Quiere decir que yo provoco el tipo de respuesta que va a tener el otro, y que en todas las relaciones de a dos, en esas transacciones, los dos son responsables de lo que se va a producir, al 50%.

Eric Berne ha hecho un estudio muy útil, eficaz y profundo de lo que son las relaciones y podemos entender inmediatamente por qué suelo provocar ese tipo de reacción o por qué tal persona me provoca un estado de ánimo X. Y, además de comprenderlo, inmediatamente, cambia esa realidad.

También vamos a ver cómo las personas muestran su reconocimiento a los demás, se dan caricias, las reciben. En qué medida somos capaces de recibir un regalo que nos hace el otro?... y esa capacidad depende de cómo yo haya vivido mi infancia, de cómo yo haya vivido esas relaciones con mis padres, con la vida.

Nos va a hablar, también, de qué es lo primero en mi vida. ¿Estoy en el aislamiento, en el deseo de asegurar mi pertenencia, en la actividad, en la manipulación?...

El A.T. es una teoría. Luego, cada analista trata de buscar cómo, qué tipo de ejercicios hacer, para profundizar o para sanar.

Si uno está mucho en el aislamiento, pues está con excluídos. Si uno está muy atrapado por el "estado Niño", estará intrincado con un ancestro muerto joven o con una víctima. Y, precisamente, al constelar esas visiones que nos da el A.T. , el estado niño, el aislamiento, el manipular... el hecho de constatarlo, lo transforma, lo libera.

¿Estoy presente? ¿Estoy en mi fuerza adulta ?

A veces estamos en nuestra vida totalmente presentes, tomamos conciencia de todo lo que nos sucede, asumimos y vivimos nuestras emociones del momento presente y ahí estamos en nuestro Estado del Yo Adulto.

Otras veces nos damos cuenta que imitamos a nuestra madre, o nuestro padre, o un hermano mayor o a los abuelos que nos criaron, y estamos imitando a alguien del pasado, una figura de autoridad, y a eso lo llamamos Estado del Yo Padre, como progenitor.

Y otras veces vivimos emociones del pasado y sentimos que no se corresponde con el momento presente, pero estamos embargados por emociones del pasado, y a esto le llamamos Estado del Yo Niño.

De los 3 estados el único que estamos presentes y tenemos fuerza es en el Estado del Yo Adulto, que es desde el cual es importante que podamos vivir, estando al mando de los otros dos estados del Yo, el Padre Nutritivo y Protector, y el Niño libre que nos permitirá vivir nuestras emociones y creatividad.

En las Constelaciones Familiares como premisa básica, sólo puedes constelar y ser constelado desde tu estado Adulto.

Muchas de las identificaciones sistémicas tienen que ver con alguno de estos estados del yo no resueltos.

Hay veces que la persona en su vida siempre actúa como si fuera un niño sometido o un niño rebelde, invadido con estados emocionales que se repitiendo desde la infancia, o bien como si tuviera que estar siempre mandando, salvando o guiando a alguien aún cuando las demás personas no se lo pidan.

A través de las Nuevas Constelaciones se trabaja las identificaciones sistémicas de estos estados contaminados para poder estar en nuestra fuerza adulta y así poder vivir una vida más plena, tomando las decisiones más convenientes en cada momento de tu vida que te lleven a más plenitud en el presente, a relaciones más equilibradas y adultas y a entender y liberar tus juegos de manipulación entre otras cosas.

Es una ayuda muy efectiva para entender el lugar desde el cual funcionó en la vida, pudiendo realizar un análisis de mi egograma, y desde ahí poder modificar mis conductas desde la decisión de mi estado del Yo Adulto.


El Guión de vida; es una de las bases de las Constelaciones Familiares,  Es un gran concepto elaborado por Eric Berne, que pudo observar que toda persona antes de los 5 años, más o menos, ha tomado todas las grandes decisiones de nuestra vida... TODAS, y va a ser fiel a lo largo de toda su vida a esas decisiones si no madura y no se hace autónoma. 

Y esas decisiones son como una película, o una obra de teatro que la persona va a seguir irremediablemente. Antes de los 5 años la persona habrá decidio si tendrá éxito o no, si va a tener salud o no, qué tipo de profesión tendrá, si morirá pronto o no y de qué, si tendrá éxito en la pareja o no, si tendrá hijos o no. Todas las grandes decisiones están tomadas y eso es lo que conforma el Guión de Vida.

El guión de vida se elabora con las órdenes y permisos del estado del Yo Padre de sus padres, y con las órdenes inconscientes del estado del Yo Niño de sus padres.

A través de entender nuestro Guión de vida, podemos decidir hacer un cambio de Guión, dándonos los permisos para poder decidir desde el adulto. Trabajar para liberar las intrincaciones inconscientes que tienen que ver con liberarnos del guión de vida que decidimos por amor y adaptación para poder sobrevivir en nuestros primeros años de vida.

¿Qué decidí de pequeño? ¿Qué fidelidades tengo?

Es bastante sorprendente, pero luego, cuando lo trabajamos nos damos cuenta que es así y todo el trabajo para llegar a la autosanación es liberarnos de esas decisiones precoces y tan infantiles que todos hemos tomado.

El A.T. nos explica cómo hemos elaborado ese guión... los mandatos de nuestros padres, los permisos que nos han podido dar, las reacciones del hijo frente a un tipo de padre u otro (padre o madre, es lo mismo).


Emociones. Después nos muestra cómo son las emociones; poder observar la diferencia entre emoción primaria y emoción secundaria.

Entonces, ¿cómo se distingue una emoción primaria de una emoción secundaria?, cómo se puede pasar de una emoción secundaria a la emoción primaria reprimida, oculta; reprimida por peligrosa o por miedo a que los padres se enfaden si la vivimos.

Emociones (primarias, secundarias, adoptadas)


Comunicación y Transacciones para darnos cuenta desde cuál estado del Yo nos comunicamos con las demás personas y que tipo de comunicación establecemos. De acuerdo al estado del Yo que yo me comunico le estoy pidiendo a la otra persona que responda desde un estado determinado, y según a qué parte de la otra persona yo esté elicitando con mi comunicación, es el estilo de respuesta que voy a provocar en el otro. 

Cada uno es responsable de la respuesta que va a recibir. A veces las transacciones son de doble fondo que la otra persona va a responder a lo profundo que yo voy a estar comunicando y no a lo aparente. Y aquí está la base de todos los conflictos y la manipulación.

¿Cómo me comunico? ¿Cómo reacciono a los demás? 
¿Por qué reaccionan los demás como reaccionan? 


Las Caricias son señales de reconocimiento que doy a los demás y los demás me dan a mi. Me muestran como me ven, con una sonrisa, una mirada, o con una mirada de desdén o un gracias. Las caricias tanto sean positivas como negativas son necesarias para que uno se sienta vivo, necesita que alguien le reconozca aunque sea a través de un palo, para que alguien reconozca mi existencia.

¿Qué caricias recibimos, qué caricias damos y cómo reaccionamos a esas caricias?

El ver lo que damos y cómo recibimos esas caricias nos va a mostrar como está nuestra abundancia, nuestra relación con el dinero y la prosperidad.

En los treinta primeros meses de vida, las caricias positivas de contacto tienen mayor fuerza. Por cada caricia negativa que das a un niño o adulto necesitas cuatro caricias positivas genuinas para re-equilibrar la autoestima.